¿Dónde está realmente California?


En febrero de 2020, el Los Angeles Times publicó una entrevista en la que el periodista sudcaliforniano Cuauhtémoc Morgan plantea una propuesta provocadora: el estado de Baja California Sur debería recuperar su nombre original y llamarse simplemente “California”.

Morgan sostiene que históricamente la península mexicana fue el primer territorio del mundo en recibir ese nombre, mucho antes de que existiera el estado estadounidense de California. Según explica, el término se utilizó desde el siglo XVI, tras la llegada de los conquistadores españoles, inspirados en la novela “Las sergas de Esplandián”, donde aparecía una isla llamada California.

Durante siglos, el nombre California designó toda la región que iba desde el extremo sur de la península hasta el actual estado de Oregón. Posteriormente, los misioneros dividieron el territorio en Alta California y Baja California. Tras el Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, Estados Unidos se quedó con Alta California, que con el tiempo abandonó el “Alta” y se convirtió simplemente en California.

Morgan considera que la denominación “Baja” es una mutilación histórica y un término impulsado por intereses turísticos y comerciales para vender la región al mercado estadounidense. En 2019 lanzó una petición para eliminar “Baja” y “Sur”, proponiendo que el estado recupere su nombre original.

Aunque el Congreso local nunca tomó acciones formales ante la atrevida iniciativa del conocido reportero, varios medios y algunos historiadores han respaldado la discusión. Para Morgan, la lucha va más allá de una palabra: es una batalla por la identidad cultural y la memoria histórica.

El reportaje también contextualiza cómo el desarrollo turístico acelerado desde los años 70 transformó la región, atrayendo capital extranjero, migración interna y un crecimiento económico superior al promedio nacional, pero también generando tensiones sobre comunidad, identidad y acceso a recursos.

Morgan insiste en que su propuesta no busca excluir a nadie ni promover nacionalismo excluyente. Su objetivo, afirma, es recuperar la historia y reforzar la identidad regional.

Incluso propone que, si el cambio ocurriera, el estado estadounidense podría coexistir sin conflicto como “California, Estados Unidos”, mientras la península sería reconocida como “California, México”.

La entrevista del Los Angeles Times convirtió una discusión local en un debate internacional sobre historia, identidad y territorio, donde historiadores lo llevaron a foros de opinión, colocando nuevamente a la península en el centro de una conversación global sobre nombres, memoria y soberanía cultural.

https://www.latimes.com/world-nation/story/2020-02-12/a-mexican-mans-fight-to-reclaim-the-name-california